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MIGUEL LARA, CAMPEÓN EN 100 KMS DE ULTRAMARATÓN; BRILLAN RARÁMURIS |
| 15.07.2012 07:56 am
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| La oscuridad aún no dejaba ver la neblina que cubría el poblado de Guachochi y sus alrededores. Antes de las cinco de la mañana, más de 300 atletas esperaban ansiosos el arranque para conquistar el cañón de “La Sinforosa”. El 40 por ciento de los participantes son indígenas. |
En punto de las cinco horas, comenzó la carrera por los 63 y cien kilómetros. El alcalde de Guachochi, Andrés Balleza Carreón, dio el banderazo de arranque. Al contingente de atletas ls escoltaron la policía municipal, ambulancias de URGE, agentes de Vialidad y una unidad del Ejército Mexicano con unos ocho elementos.
Partieron por la calle 20 noviembre. Se confundían extranjeros originarios de España, Argentina y Estados Unidos, con los mexicanos mestizos y rarámuri. Los puestos de control los esperaban a kilómetros de distancia para entregarles agua, pinole, naranjas, lo que necesitaran para continuar su recorrido.
Dos de ellos quedaron atrás en el primer kilómetro, por momentos caminaban porque el dolor les impedía realizar mayor esfuerzo, pero no interrumpieron su marcha.
Alrededor de las 5:30 horas, la mayoría de los atletas se internó en la barranca. Desde el mirador de La Sinforosa, decenas de personas esperaban que aparecieran en el fondo de la barranca que tiene una profundidad de mil 830 metros.
Eran las 8:50 horas cuando aparecieron los primeros corredores abajo, en la barranca. Se veían puntos de colores que eran observados con entusiasmo por turistas nacionales e internacionales, habitantes de la región tarahumara y la prensa que llegó de España, distintos medios del país y del estado. Para que aparecieran allá, en la profundidad de La Sinforosa, tuvieron que recorrer ocho kilómetros.
Pasaron por la cascada “Rosalinda”, que lleva el nombre en honor a una niña rarámuri que hace años paseaba a sus chivas en la barranca, cayó y se ahogó, explica uno de los visitantes de Cuauhtémoc para quien ya es tradición acudir cada año al “Ultramaratón de los cañones”.
Alrededor de las 9:30 de la mañana, apareció en el mirador de La Sinforosa –donde comienza el camino plano para los corredores- Miguel Lara Venegas, del ejido de Porochi, municipio de Urique; en seguida, unos metros atrás pasó Juan Ramón Contreras García, de Choguita, municipio de Guachchochi. Atrás de los dos corría Pedro Valencia Tomás, de Tatahuichi, Guachochi. Los primeros dos competían por el primer lugar en los cien kilómetros y Pedro corría en la categoría de los 63 kilómetros. Eran los mejor posicionados en la carrera, pero a los de cien kilómetros aún les faltaba casi la mitad del trayecto.
Grupos de vecinos de Choguita, municipio de Guachochi y de Porochi, de Urique, salían serenos y se unían a sus compañeros participantes para animarlos. Sin aspaviento mostraban su solidaridad para cuidar a sus amigos y verlos llegar a la meta. Mujeres rarámuri preparaban en tazas de peltre el pinole para los corredores, porque les da energía para llegar con éxito. Los acompañaban en el camino más plano, aparecían uno y otro por diferentes calles o caminos.
El pinole bien espeso es mejor porque no comieron nada antes de la carrera, explica el joven rarámuri de Choguita, Javier Holguín, uno de los corredores solidarios. Los mismos corredores pedían pinole para recuperar fuerza, se los preparaban en botellas de peck.
Su tierra ha sido golpeada por la sequía, como todos los habitantes de la Sierra Tarahumara, pero hoy, regalaron alegría a sus coterráneos, esperanza y dieron una muestra del gran espíritu con el que viven, de su sencillez y voluntad.
Juan Contreras García, de Choguita se posicionó en primer lugar antes de iniciar la segunda vuelta. La segunda vuelta iniciaba justo en la meta. Eran las 10:55 horas. Atrás de Juan llegó Miguel Lara, con una distancia de un kilómetro aproximadamente. La distancia fue mayor cuando llegaron al puente colgante de La Sinforosa, pero cuando bajaban, Juan Ramón se sintió mal cuando llevaba 20 minutos de ventaja a Miguel Lara.
Al bajar el puente colgante, sintió un dolor en el pecho y se mostraba débil, pero así avanzó. En la recta final, a unos 500 metros de la meta, se disputaba el segundo lugar con Arnulfo Kímare, de Batopilas.
Miguel Lara Venegas ya era el campeón. Llegó con un tiempo de 9 horas con 6 minutos. Es un joven de 21 años, atleta del ejido de Porochi en Urique. Al llegar, Miguel compartió su alegría y dijo que su mente estaba concentrada en ganar, su esfuerzo fue por evitar pensar esas nueve horas en otra cosa que no fuera la meta.
Arnulfo llegó en segundo lugar y Juan Ramón en tercero. Al cruzar la meta, con un semblante cansado y débil, hizo señas con sus maños para indicar que le dolía el pecho. Un grupo de médicos y paramédicos lo canalizaron, le pusieron suero y posteriormente lo trasladaron en una ambulancia al Centro de Salud de Atención Primaria porque presentó hipoglucemia y dolor en lado izquierdo del pecho.
Kímare llegó a la meta en 9 horas 25 minutos. Es un rarámuri de 31 años de edad originario de Munérachi del municipio de Batopilas, tiene cuatro hijos y se dedica a la agricultura. En tercer lugar llegó Juan Ramón, quien fue campeón el año pasado, y esta ocasión su tiempo fue de 9 horas 34 segundos.
Contreras García es de Boquimova de la región de Choguita, en el municipio de Guachochi. Su edad es de 32 años, su oficio es agricultor.
El cuarto lugar fue para otro tarahumara, Porfirio Aguire Aguirre, quien llegó de Ochócachi, Guachochi.
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